Sin embargo, nada saldrá como estaba previsto y pronto se darán cuenta de que la libertad es una peligrosa arma de doble filo...
Cuando nos enamoramos por primera vez, no sabemos nada. Arriesgamos mucho menos que cuando decidimos volver a querer.
Este libro me daba miedo, y con motivo. Estamos acostumbrados a distopías con finales cargados de acción, y Condie ha demostrado en varias ocasiones que sus novelas no son así. Creo que es importante decirlo, si estás buscando una historia con mucha acción y escenas de batalla mejor date la vuelta y busca en otra parte, porque no creo que aquí lo encuentres.
Y no lo digo como algo malo, simplemente es un hecho.
La novela apenas tiene acción. Tiene su buena dosis de tensión y dramatismo, pero no acción. Al adentrarse en esta historia, hay que tener claro que hay que leerla con calma, saboreando la prosa de Ally Condie, que es por lo que realmente ha destacado como autora: por su belleza a la hora de narrar, algo que he comentado en todas las reseñas que he hecho de esta trilogía.
En esta ocasión, la novela está narrada desde los puntos de vista de Cassia, Ky y Xander; y aunque la autora logra abrir el enfoque para narrar más eventos a través de los diferentes personajes, a mí me ha dado la sensación de que estaba leyendo al mismo personaje todo el rato, ya que cada uno es tan acaramelado como el anterior, lo que ha hecho que la lectura se me haya hecho pesada en varias ocasiones.
Personalmente, me quedo con el primer libro de la trilogía, donde era únicamente Cassia quien nos narraba su historia. Éste me ha gustado, sí: pero al combinar tres voces diferentes en un mismo tono romanticón se ha fastidiado un poco el efecto de la prosa de Condie.
Lo mejor: el estilo y la prosa de la autora.
Lo peor: la uniformidad de los personajes.
Te gustará si... eres fan de la trilogía y no vienes buscando acción.
3 // 5




